Leyla Selman
MIL PALABRAS2025

Leyla Selman

Dramaturga, actriz, directora teatral — En 1000 palabras

Leyla Selman
“…cuando veo a mis compañeras y compañeros diciendo los textos, me cautivó”

Yo escribía desde que siempre. Siempre supe que iba a ser escritora y yo pensé que iba a ser narradora o soñaba eso, que iba a ser narradora y tenía inicios de novelas, puros inicios.Era una niña que escribe. Y después, entré a estudiar Danza en el Calaucán.Ahícomencé este camino que he desarrollado, digamos,como el camino del arte.Pero antes de llegar hasta éltratéde estudiar otras cosas como ingeniería, ingeniería forestal allá por los 90…Porque. tenía una relación con miespacio más masculino,acaso.Aunquedeesta ingeniería, lo que amaba, era la botánica, pues amola naturaleza, mucho, De hecho,me iba súper mal en la carrera, pero en botánica me iba increíble.Fueun añoloque duré allí.Por ejemplo, en química no entendía nada.Miraba el pizarrón con anotaciones y formulas y no entendía nada. Y fracasé, pero seguí en Calaucán. Di la prueba de nuevo y esta vez entré a estudiar Derecho. Quería ser abogado,en el sentido más idealista de la palabra. Pero finalmente,en realidad, dela Universidad de Concepción lo que más recuerdo es haber entrado ala consulta delos psicólogos ypsiquiatras.Yo sufrí mucho abuso sexual cuando niña, como de los 5 a los 12 años. Y me esforcé mucho por guardar el secreto. Entonces, mis neuronas se achicharraron y cuando entro al liceo, yo entro al liceo B44, ya en cuarto medio empiezo a colapsar.Y cuando entro a la universidad empiezo a colapsar de verdad.Entonces, empecé a ir a los psicólogos y al psiquiatra.Vuelvo al tema.Estudio derecho dos años y medio,me iba bien en la parte escrita, pero los ramos en ese tiempo eran anuales.Yo partía muy bien y terminaba muy mal en un examen donde estaban los profes ahí.Era completamente humillada, me decían “usted no puede sentarse aquí con esas notasysabiendo cero”.Era bien terrible, pero porque yo estaba como perdida en el fondo.AunqueseguíaenCalaucánde manera constante.Hasta que un profesor de procesal, Abuter, al que lo recuerdo con cariño, me hace un examen,un examen al que respondí todo bien por casualidad, pero me hace la última pregunta y me pregunta una cosa muyprecisa, y luego como no respondome dice¿sabes qué?andaa estudiar danza mejor. Ahí decidí retirarme de la carrera.Luego, en el Espiral, doy la prueba, mi puntaje alcanzaba, todo bien, pero para beca, solo el 50 por ciento. Y yo era muy pobre, y no tenía nadie enSantiago. Yde pronto,en la espera, se abre la carrera de Teatro acáen Concepción. Y mis profes en elCalaucán, me habían dicho–Paola, Mariela y Viviana–quéporqué no estudiaba. En el Valle Central.Pero no sabía mucho del teatro.Y entré a estudiar teatro sin ningún amor al teatro, sin entender nada del teatro, habiendo visto una obra de teatro que no me gustó, sin cultura de teatro, nada.Mis papás me llevaban al teatro y no sentía mucho afecto porél.Y la carrera fue así, paso a paso, pero rápidamente aprendí a escribir dramaturgia:alguien que tenía que escribir una escena con los compañeros haciendo teatro,como que rápido, rápido. Ni siquiera me acuerdo cómo, pero rápidamenteme vi escribiendo…yentonces cuando veo a mis compañerasycompañerosdiciendolos textos,me cautivó.Fuemaravilloso.Un flechazo y nunca más dejé deescribir. Y escribíyescribí, Ese fue mi inicio.Igual, el caminofuelento, aunque yotengoun acontecimiento:estando en laEscuela postuloalPremio Nacionalde Dramaturgiadel 2003y gano.Fue conAmador ausente. Obviamente eso me definióen laescuela. Así que seguí escribiendo. Luego termina la escuela y me veo en la necesidad de hacer teatro.Yo soy actriz y me iba bien como actriz. Yo era una personaa laquele iba bien.Actuó poco, pero actuó. Pero a mí lo que me pasa es que yo siempre siento mucho abandono. Y yo siento una necesidad de comunicación grade, grande.Imperiosa. Es como si no me comunico,muero.Y además si yo no hago algo nadie me va a llamar. Entonces empiezo a hacer teatro.Yecho mano a mispropios textos solo porque están muy cerca,porque también soy muy ignorante.Aunque era más ignorante antes que ahora.Loque teníaqueleer en la escuelalo habíaleído, todo lo que uno tiene que leer en términos generales, Autores, autoras también,a losquepara montar echo mano.Es como muy un procedimiento muy animal,llamo gente y empezamos a hacer teatro. Entonces yo me divido en dos cosas, lo tengoclaro a esta altura. Primero,es lo que hago a nivel escénico al principio,no solo yo,sino que variosquesalimos como con la necesidad de aportar a la escena penquista que estaba pequeñita, muy diferentea como eshoy.Entonces salimos mucho a colaborar a la escena penquista para hacerlacrecer.AunqueestabaTeatro Oráculo, Elrostro,que tenían una historia muy larga,y la danza también.La danza era muy fuerteenese tiempo… yyo por lo menos salgo con la voluntad de aportar a la escena penquista,muy obcecada con eso y empiezo a hacer trabajo escénico,mucho,sin parar y en esotambiénla lectura dramatizada,que es una cosa muy encantadora,porque uno se encuentra justamente con la palabra…pero habléde“dos cosas” y la otra  esel camino solitario de la escritura, que es algo que se desarrolla a pesar de los ejercicios colectivos, se desarrolla en mayor medida deformasolitaria. Y ese es mi camino personal,en dondevoy tratando siempre de aprender a escribir.El otro día, unas personas que hicieron un trabajo muy extraño de la Universidad de Concepción, hablandode mi trabajo,y fuecomo un oráculo raro el trabajo.Me dijeron algo, que yo tenía el síndrome del impostor.Que es quesientes que nunca eres nadie y que no te mereces el lugar que puedas estar ocupando en algúnlugar. Y era un trabajo escrito, entonces yo lo leía y decía, pero ¿qué están diciendo? Esto es como un oráculo. Y yo no sabía lo que era el síndrome.Comoquetengo un síndrome muy grave de identidad.Y por eso probablemente tengo un arraigo muy fuerte a la palabra. Porque ahí encuentro lo que es, ahí está mi voz. Si es que tengo alguna voz, es la que tengo en lo que se escribe.